28 de Febrero 2005

La calma

En el final del corredor
vuelvo a encontrar
mis viejas amigas de siempre,
mis compañeras.

Les pregunté ¿qué tal estáis?
Yo he caminado mucho
y me encuentro cansado,
pero tranquilo.

Amiga, risa, hermana, nostalgia.
Madre, alegría, dulce esperanza.
Ahora que el viaje termina
me invade la calma.

Solo al final del corredor
miro las fotos
que retrataron mi alma.
Se están borrando.

Y sobre un mar de confusión
salen a flote algunos errores y faltas.
Pequeñas faltas...

Rojos demonios de la venganza.
Negros bufones de la ignorancia.
Ahora que el viaje termina
me invade la calma.

Tan sólo quiero daros las gracias.
Que disculpéis mi larga tardanza.
Ahora que el viaje termina
me invade la calma.


La calma, Mclan

Escrito por Dorian a las 10:26 PM | Comentarios (0)

27 de Febrero 2005

Visiones en el desierto

Hoy he vivido un momento de lo más intenso.
No creo que haya durado más de un segundo, pero he vislumbrado lo que creo que debe ser la felicidad que estoy buscando. No aparecía gente, aunque yo sepa lo que sé, más bien era una sensación de felicidad.

Por fortuna o desgracia (el aprendizaje es un proceso que, a veces, no entedemos hasta que ha terminado) ha resultado ser un espejismo en pleno desierto. Pero cierto es que sin el concepto de Oasis no existiría el de espejismo.

Así pues, sigamos caminando.

Escrito por Dorian a las 10:00 PM | Comentarios (0)

De sonrisas y lágrimas

Es doloroso, la verdad, ver cómo toda la alegría que uno es capaz de producir en determinados momentos es absorbida y anulada por una gran sombra de tristeza.

No es tristeza por algo en concreto. Ya no.

Es tristeza por una situación. Es la tristeza que me produce el pensar que me voy a la cama sin demasiadas ganas de vivir. Sin siquiera poder asumir todo lo bueno que tengo, que es mucho, y agradecerlo como es debido.

No sé dónde me encontró esta tristeza, pero lo cierto es que se me ha subido a la espalda y me cuesta hacer que baje. La echaría a patadas, pero no tengo fuerzas. Creo que las que me quedan las gasto en pos de lograr cuantas dosis de alegría pueda.

En honor a la verdad he de decir que no todo es sombra. A veces, cuando uno no es capaz de apartar las tinieblas de delante de sus ojos, otras manos se encargan de hacerlo por él. Afortunadamente eso me ocurre constantemente.

Mire donde mire no me cuesta encontrar al menos un par de manos dispuesto a darle un poco de guerra a mi pesado equipaje. Quizás no llegue a decirlo nunca, pero hay cosas que uno agradece por encima de todo. Cosas que, aunque parezca exagerado, salvan una vida a base de pequeños guiños. Sé que lo siento así y ese es mi consuelo. Quizás por eso lo escriba aquí. Porque algunas veces la mejor forma de gritarlo todo es con el alma, y puede que escribiendo logre que su grito no se pierda nunca.

Así lo espero...


Por si sirve de algo: GRACIAS

Escrito por Dorian a las 5:15 AM | Comentarios (1)

26 de Febrero 2005

Una tarde fría, un banco y conversación

Hoy no tengo ganas de escribir pero como sí tengo necesidad, voy a pervertir un poco este lugar llenándolo de un poco de aquí-un poco de allá.

Me siguen pareciendo curiosas muchas cosas, aunque como ya he dicho en alguna ocasión todo viene a ser una misma cosa.

Hoy he tenido una de esas tardes que te trasladan al pasado, y vuelves a ver a aquella gente, y vuelves a hacer esas cosas y visitas aquellos sitios.

Pero además también vuelves a sentir lo mismo, y de repente me he encontrado sentado en un banco, con un amigo de tiempo ha, y recordando la felicidad inocente y boba (en el mejor sentido) de aquellos días.

Y qué calma y tranquilidad experimenta uno de repente. Incluso llegaría a pedir que se parase el tiempo para no dejar de sentirla, por mucho que sepa que dicho sentimiento no es sino una suerte de engaño.

Al fin y al cabo, en esta vida lo que de verdad importa no es lo que pensamos que deberíamos sentir sino lo que de verdad sentimos, sea ésto real o "ficticio".

Así pues, esa es la lectura de esta sesión. No dejar de valorar ningún momento, pues ha quedado patente que los pequeños momentos gustan de convertirse en algo "muy grande para lo pequeños que parecían".

Que ustedes los disfruten...

Escrito por Dorian a las 12:30 AM | Comentarios (0)

24 de Febrero 2005

Volver

Siempre volviendo.
Vuelvo a ver a la misma gente.
Vuelvo aquí, a mi sitio de desahogo nocturno, todas las noches que lo necesito.
Lo quiera o no, siempre vuelvo a hacer las mismas cosas.
Pienso otra vez en lo mismo, aunque vuelva a sentir dolor por ello.

Y pienso también que en el fondo no hacemos sino recorrer un camino en círculo, y volvemos a pasar siempre por los mismos sitios. Lo único que ocurre es que, entre visita y visita las cosas cambian y nos parece que nunca hemos estado allí. Pero no es así, sólo hemos vuelto.
Siempre volvemos.

Escrito por Dorian a las 11:52 PM | Comentarios (2)

23 de Febrero 2005

Análisis

En pleno momento de planteamiento existencial y de intenso sentimiento de vigor por la vía, digamos, menos agradable a uno se le presenta de vez en cuando una valiosa flor que sale de debajo de alguna piedra.

Este recorte lo encontré buscando en un libro de poesía. Tiene unos cuantos años, pero ha esperado a este momento para mostrarse ante mí. Se lo agradezco.


LA HERIDA

Una amiga mía, presa de las primeras palpitaciones de un flehazo, me contó el otro día con frénetico énfasis hasta el menor detalle de su incipiente historia;la inquietud aguda, el desasosiego, los momentos de éxtasis entreverados con la desesperación más absoluta. Porque la pasión funciona así: te aliena, te pone nerviosísima, te impide concentrarte en tu trabajo, te convierte en un ser frágil y alelado al que una sola palabra del amado puede hundir en los infiernos o elevar a la gloria.

Qué extraña cosa es que añoremos ese estado de abstoluta miseria. Quiero deir que, cuando llevamos algún tiempo ausentes de la pasión, echamos de menos ese desbaratamiento total de los sentidos. Puede que disfrutemos de una vida satisfactoria; puede que tengamos amigos, y éxito profesional, y amores reposados. Pues bien, pese a todo ello, podemos sentir nostalgia de la pasión, que es como sentir nostalgia de la enfermedad estando sano.

Me pregunto qué significará para nosotros esa dolencia para que nos sea tan necesaria. Esa pasión que nanto nos quita, ¿qué nos da? Tal vez un vislumbre de eternidad y de belleza; y la fugaz ilusión de no estar tan solos frente a la oscuridad del ser, frente al agujero del vivir y frente a nuestra muuerte. Qué enigmática es la naturaleza del amor: ese repetir y repetir de la misma emoción y los mismos errores, sin aprender jamás de la experiencia. Los amados cambian: el amor es siempre el mismo. Llevamos los humanos dentro nuestro la necesidad de la pasión, como quien lleva una herida. ¿De qué otro modos se puede entender, si no, que una persona madura y sensata caiga de golpe en el desconsuelo más feroz por el simple hecho de intuir cierta frialdad en el amado? No es ese concreto y nimio desapego lo que nos hunde: es que se nos reabre la herida infinita, el hueco emocional irrellenable.


por Rosa Montero


No hay mucho más que decir...Puestos a ser fríos, he aquí una radiografía de la pasión.
Curiosa la observación de que se cometen siempre los mismos errores.

Siento que se vislumbren ciertos trazos de rencor en mis comentarios, pero aún estoy en proceso de desintoxicación...Es lo bueno de tener un sitio donde escupir y que nadie me pida que limpie (ni siquiera yo mismo)

Escrito por Dorian a las 11:07 PM | Comentarios (0)

22 de Febrero 2005

Después de un invierno largo

Aquí vuelvo otra vez. A mi cuarto oscuro, como el que regresa al calor de casa tras haberse tragado un tremendo chaparrón. Sé que voy a tener que volver a salir ahi fuera. pero ahora necesito un descanso.

Es curioso. Es verdad que no hay que fiarse hasta que las nubes se hayan ido del todo. ¿Que mientras están ahí dejan pasar unos cuantos rayitos de sol? Allí estoy yo, aprovechándolos para calentarme un poco y cerrar los ojos, y con suerte sonreir con ganas.

Pero eso sí, soy consciente de que a la menor señal de sombra hay que reemprender camino, pues aún estamos en invierno y hace mucho frío.

El Sol sabe que le espero, seguro, pero tampoco voy a meterle prisa. Quiero haberme hartado de frío para así poder disfrutar de su llegada. Además, el frío también tiene sus cosas buenas y hay que sentirlo bien dentro para aprovecharlas.

Quizás termine buscando lágrimas en la arena, no lo sé. No voy a pensar ahora en ello, pues aún queda una larga primavera de por medio.

Escrito por Dorian a las 10:58 PM | Comentarios (0)

Y por qué no

El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños.


Eleanor Roosevelt

Puede que en el fondo sea cierto eso de que la belleza puede tener forma de cualquier cosa, por ejemplo de frase.

Escrito por Dorian a las 1:09 AM | Comentarios (3)

21 de Febrero 2005

Para tod@s

Esto es lo más reconfortante que se me ocurre poner ahora.
Detalle de parte de una anónima compañera de tormentos/extáticos goces.
Advierto que no es necesario estar enfangado en arquitectura para apreciar el presente escrito aunque, indudablemente, ese hecho refuerza su disfrute.


HOY ES UN BUEN DÍA

Mientras divagaba ayer sentada en mi cama llegué a la conclusión de que estaba jodidamente feliz, y lo creáis o no, me extrañó. Y no es que normalmente me encuentre en un estado continuo de depresión, sino que normalmente no tengo (o hago) tiempo para pensar en la felicidad (qué bonito suena, me voy a permitir el lujo de repetirlo, felicidad!!)

Y es que cuando estás hecho polvo no puedes parar de pensar en otra cosa, cada vez que te levantas, te sientas, o te haces el café sabes que estás jodido, que hoy no es buen día y que ayer tampoco lo fue. Pero cuando estás feliz parece que el café sabe mejor y en vez de disfrutarlo se te ocurre sacar el lápiz del bolsillo, porque estás de buen humor, porque es un buen día, y porque ya que me siento bien voy a hacer proyectos...

Para, para, para!!! Deja el puto lápiz y piensa, y si ya que es un buen dia te vas a pasear al Retiro y luego a ver una buena peli? Pero no, mi mano saca el portaminas y se pone a dibujar mientras yo me pregunto por qué. Y la respuesta llega casi sin querer, porque te encuentras bien y te apetece hacer proyectos...

Así que haces de tripas corazón y sacas una mierda de proyecto de no se sabe qué parte de tu interior que sabes con certeza que te van a tirar porque no te convence ni a ti mismo. Y entras en clase queriendo desaparecer porque es un mal día, porque el café te ha estado sabiendo mal toda la noche y porque tu entrega no vale un duro. Nos ahorramos el trance ese de que las entregas de los demás siempre parecen mejores...y pasamos directamente al momento en el que tu profesor pasa las láminas que has parido con horroroso trabajo como si fueran los recibos del banco que tanto odia y las guarda en la carpeta mientras te mira con aire jocoso. Algunos te ponen verde allí mismo, otros se callan porque tienes ojeras y no quieren herir tu sensibilidad.

Bueno, en conclusión, que llegas a tu casa peor de lo que saliste, cansado y con ganas de que haga proyectos otro porque tú te retiras, porque no quieres leer el próximo enunciado y porque es un mal día. Así que esperas a que la mala racha se pase y te vuelvan a entrar las ganas de proyectar...

Hasta que un día cuando te vas a acostar te das cuenta de que eres jodidamente feliz y no sabes por qué, y divagas un rato sobre tu vida y descubres que tus amigos son más majos estos últimos días, que te lo pasas mejor de copas, que la guitarra suena mejor, y que ultimamente te diviertes haciendo proyectos. Y te ríes de tu imbecilidad, de esta puta carrera y de todo lo que implica.


Alice in Wonderland. 2004

Escrito por Dorian a las 12:44 PM | Comentarios (2)

18 de Febrero 2005

Radiografía de la herida

Después de tanto tiempo pensando, ganando perspectiva (no puedo evitar esa expresión, es algo crónico), las cosas vienen a cobrar todo su color, por cruel que sea éste.

De verdad que a uno le entran ganas de vaciar la mente en un contenedor de reciclado y dejarla bien en blanco, aunque sólo sea por educación (para conmigo, claro).

Porque es que las cosas duelen así más, y temo estar desarrollando cierto aprecio por poner-el-dedo-en-la-llaga que me preocupa.
Es una exageración, pero ¿por qué entonces seguir dándole vueltas? ¿Por qué escuchar otra vez esas canciones? ¿Para qué narices volver atrás en el calendario con tanta precisión? "Pues hombre, sí, tiene su sentido". Claro que lo tiene, y normal que es, pero quizás sería más sensato pensar que eso va a seguir estando ahí pasado el tiempo y es mejor esperar a entonces para recordar y dejar que ahora la herida se cierre.

En cualquier caso, sé cómo funcionan las cosas en mi cabeza lo suficiente como para no darme ya miedo de mí mismo. Eso es un grado, al fin y al cabo.
Y además tiene sus cosas buenas. Muchas cosas buenas, las que uno saca en claro. A fuerza de descodificar el código se van descubriendo piezas que te cuadran todo de golpe.
Y uno se vuelve observador imparcial, y uno comprende. Y entonces uno se siente en disposición de llorar y sonreír bien a gusto, con las cosas grandes, las que importan, vaya.

Es todo un alivio el hecho de que esté sacando una lectura positiva de todo esto, pues hace bien poco tiempo he tenido varias opiniones que me han confirmado que temas como este gustan de volver de visita bastante tiempo después de haber prometido dejar de tocar las narices. Que no hay escondite, para entendernos. Así pues, abróchense los cinturones que buena falta va a hacer.

Escrito por Dorian a las 8:32 PM | Comentarios (0)

14 de Febrero 2005

Carta para alguien

Perdona si te interrumpo, pero necesito desahogarme y eres con quien mejor me siento.

Verás, me temo que me estoy volviendo insensible.

Piensa en cuando tienes una herida que empieza a cicatrizar y te quitas de encima las primeras costras. Sabes que no debes, pues son necesarias y antes o después las tienes que tolerar, pero aún así es una tentación. Bien, a mí ya no me pasa. Empiezo a dejar que las costras hagan su labor...Lo malo es que no están cubriendo la herida, sino a mí.

Los estadistas del juego lo saben: después de una mala racha, o una mala jugada, tiene lugar un pico de buenos resultados. Algo así me ocurre ahora: después de unas rachas de continuo arrastre por el barro he llegado al final del camino. Diferencia: no es que me haya levantado, sino que ya no queda barro por el que arrastrarse... pero tampoco hay cielo para volar.

Simplemente estoy aquí, parado en medio de la vida.

Espero que sea cuestión de tiempo el volver a caminar, sé que puedo hacerlo y me hace feliz (sinceramente).

La duda vendrá a la hora de elegir la dirección a seguir. Espero tener alguna inquietud. Si no, empezaré a preocuparme.


Gracias por tu tiempo y hasta la próxima.


Escrito por Dorian a las 11:10 PM | Comentarios (0)

8 de Febrero 2005

Hoy, cielo azul

¡Ríe! Ríe, que no queda aire para callar.
Canta en voz alta. Rema fuerte a favor de corriente.
Y entonces verás que has llegado más alto de lo que pensabas,
tan alto como pueda volar un ave antes de sentir un poco de frío.


Y allí estás tú, surcando el cielo, como hacen las nubes.
Sale el Sol para ti porque se lo has pedido.
Ves que las cosas funcionan si sabes cómo utilizarlas.

Sigue camino ahora, que tus botas piden más y más tierra.


Miras y ves árboles. Todos están plagados de flores y dan sombra.
Pareciera que los niños corrieran alrededor de su tronco
y ríen y gritan, excitados por ese "algo" que tú también has notado.

¿Es una canción? Puede ser. O tal vez es una poesía alegre.

Haces un alto en el camino, ahora que hay pasto donde tumbarse.
Te sientes enorme, grande como el cielo
y sientes que también tú tienes estrellas.
Al cerrar los ojos te entran ganas de llorar, y lloras, pero también ríes,
siempre ríes

Escrito por Dorian a las 12:20 PM | Comentarios (0)

6 de Febrero 2005

Amo, amas

Amar, amar, amar, amar siempre, con todo
el ser y con la tierra y con el cielo,
con lo claro del Sol y lo oscuro del lodo:
amar por toda ciencia y amar por todo anhelo.

Y cuando la montaña de la vida
nos sea dura, y larga, y alta y llena de abismos,
amar la inmensidad que es de amor encendida
¡y arder en la fusión de nuestros pechos mismos!

Rubén Darío

Regalo de un angelote con cara de duende

Escrito por Dorian a las 9:30 PM | Comentarios (0)

4 de Febrero 2005

Ángel de puntillas

Yo tampoco encuentro a mis amigos
tienes cara de perdida.
Vaya par de despistados
hemos ido a tropezar.

Yo te invito a que te quedes
tú me invitas a buscar
yo con tal de estar contigo,
de verdad que me da igual.

Tú me coges de la mano,
empezamos a buscar.
Mientras tanto me pregunto
si es un gesto tuyo natural,
si es tan solo una caricia,
si esto es inseguridad.

Desarmado me defiendo,
aprieto y tú me aprietas más.

Entre gente y empujones,
entre espuma y mil canciones,
entre rumba bakalao y el Macarena...

Sé de un sitio más tranquilo:
buena música y con mesas
donde sí se puede hablar.

Abro a fondo mis cajones
me desnudo de intenciones.
Tú te vistes de complejos y temores.

¿Dónde están nuestras cuadrillas?
Pasa un ángel de puntillas
oportuno y besucón.

Mejor si no les vemos,
mejor si no nos ven.
Mejor despiertan juntos
y descalzos nuestros pies.


Tontxu, Ángel de puntillas

Y unas cuantas lágrimas de esas que te liberan un poco

Escrito por Dorian a las 6:52 PM | Comentarios (1)

2 de Febrero 2005

Pto. de inflexión

Creo que ya lo tengo.

Me explico. Se trata de "evolución". Hay que aclarar en este punto que bien puede ser negativa o positiva, pero de evolución hablamos.
Bien, vale, pero evolución en qué. En este caso, en uno mismo.

A lo que voy es que, de vez en cuando, uno se topa con uno de esos maravillosos puntos de inflexión que pueblan nuestro camino (lo de maravillosos va sin ningún tipo de sarcasmo, en serio).
No es fácil definir un punto de inflexión. Todo el mundo los conoce, aun sin saberlo, pero hay tantos tipos que no se puede establecer una generalidad. Eso sí, su característica común consiste en hacer que te pares un momento, te mires...y pienses.

Tengo que decir que mi opinión y esta paupérrima definición están influidas por el reciente paso por un punto de talante, cuando menos, brusco.
No voy a darle más vueltas a lo ocurrido, pues creo que hay momentos en los que uno hace bien quedándose al margen y este es uno de ellos. No obstante, y aun contando con las lágrimas que de vez en cuando no me caben ya dentro, creo que la lectura se antoja positiva...

He de puntualizar que cuento con el inestimable incentivo de la esperanza. ¿Por cuánto tiempo?

Por mucho tiempo, por favor.

Escrito por Dorian a las 11:19 PM | Comentarios (0)